Esta impresionante villa contemporánea en Altea ofrece una perfecta armonía entre diseño moderno, amplitud y privacidad en un entorno natural privilegiado. Ubicada a tan solo cinco minutos en coche de la playa de Cap Negret y muy cerca del casco urbano, la propiedad disfruta de una localización tranquila y rodeada de pinos que aporta una sensación de exclusividad y bienestar desde el primer momento.
La vivienda se distribuye en dos plantas conectadas mediante una escalera interior y destaca por sus amplios ventanales de suelo a techo, que permiten que la luz natural envuelva cada estancia. En la planta principal, la entrada conduce directamente a un luminoso recibidor que da paso al gran salóncomedor, un espacio diáfano con techo de doble altura y vistas al jardín y la piscina. La cocina abierta, elegante y completamente equipada, incorpora bodega para vinos, frigorífico americano y grandes superficies de trabajo, convirtiéndose en un ambiente perfecto tanto para el día a día como para la vida social.
En este mismo nivel se encuentra un aseo de cortesía, la lavandería y un dormitorio de generosas dimensiones con vestidor y baño en suite. Junto a él se ubica una estancia actualmente utilizada como gimnasio, aunque puede funcionar perfectamente como quinto dormitorio o despacho según las necesidades del propietario. La planta se completa con acceso directo al garaje, muy cómodo para la vida cotidiana.
La primera planta alberga la zona de descanso principal, compuesta por tres dormitorios dobles con armarios empotrados y dos cuartos de baño, uno de ellos en suite. Todas las habitaciones cuentan con acceso directo a una amplia terraza orientada hacia el bosque de pinos, lo que garantiza privacidad, serenidad y vistas abiertas en cada despertar.
El exterior de la villa ha sido diseñado para disfrutar del clima mediterráneo durante todo el año. Una gran piscina privada se integra a la perfección con las terrazas que la rodean, algunas cubiertas y otras a cielo abierto, creando distintos ambientes ideales para tomar el sol, descansar o instalar una cocina de verano. El jardín mediterráneo, de bajo mantenimiento, completa un entorno que invita a la relajación absoluta.
Los acabados y equipamientos de la villa se encuentran a la altura de una propiedad de alta gama. Dispone de suelo radiante, aire acondicionado por conductos, doble acristalamiento, puerta de seguridad, iluminación LED y un diseño arquitectónico que maximiza la eficiencia energética y el confort en todas las estaciones del año.
Con una superficie construida de 402 m², 375 m² útiles y asentada sobre una parcela de 1.781 m², esta propiedad representa una oportunidad excepcional para quienes buscan una villa de lujo lista para entrar a vivir en una de las zonas más exclusivas de Altea. Su diseño contemporáneo, su privacidad y su proximidad al mar y a todos los servicios la convierten en una opción inmejorable tanto como residencia permanente como casa de vacaciones.