Esta exclusiva villa de inspiración ibicenca representa una armoniosa fusión entre diseño mediterráneo, confort contemporáneo y un entorno natural privilegiado. Ubicada en una tranquila zona residencial de Altea, la propiedad se asienta sobre una parcela de 1.030 m² y ofrece 326 m² construidos, cuidadosamente distribuidos para disfrutar de la luz, las vistas y la privacidad.
La vivienda ha sido concebida para un estilo de vida relajado y sofisticado. Los espacios interiores se abren al exterior mediante amplios ventanales, generando una conexión constante con el jardín, la piscina y el paisaje que rodea la propiedad. El salón principal, amplio y luminoso, se integra de forma natural con una cocina moderna de concepto abierto, creando un ambiente ideal tanto para el día a día como para reuniones sociales.
La villa dispone de cuatro dormitorios en suite, todos ellos con baños privados y armarios empotrados, garantizando el máximo confort y privacidad para residentes e invitados. La suite principal, situada en la planta superior, destaca por su vestidor, su elegante baño con bañera y el acceso directo a una gran terraza solárium con vistas abiertas al mar, a la naturaleza y al entorno de Altea Hills.
El exterior es uno de los grandes atractivos de la propiedad. La parcela, completamente vallada y con acceso mediante portón eléctrico, alberga una piscina privada de 10 x 5 metros, amplias terrazas para el descanso y un cuidado jardín que incluye una zona de bosque privado, ideal para crear rincones de calma y desconexión. El garaje cerrado y las zonas de aparcamiento adicionales aportan comodidad y funcionalidad.
Esta villa es una opción ideal para quienes buscan una residencia elegante, luminosa y con auténtico carácter mediterráneo, en una ubicación consolidada que combina privacidad, vistas al mar y proximidad a todos los servicios.